LA TAXISTA PESETA
Tras la tomatina me subí a un taxi y, mire usted por donde, lo conducía una mujer.
-A la calle del escritor Pérez Galdós –le indiqué.
El taxi arrancó y comencé a ponerme cachondo mientras miraba a la conductora: todas las taxistas mujeres me ponen: son muy valientes exponiéndose en un trabajo tan peligroso: o eso o están deseando, inconscientemente, que las violen. Otra posibilidad es que sean bolleras y tengan super fuerza al haber estado expuestas a radiaciones en un experimento secreto del gobierno o algo.
-¿Le importa que, mientras me lleva, me masturbe aquí detrás? –pregunté.
-Como haga un movimiento extraño -repuso- aviso por la emisora y en un segundo estoy rodeada de amigos taxistas que le abrirán la cabeza, gilipollas.
-Sólo estaba pidiendo permiso –traté de tranquilizarla- Yo me iba a masturbar con todo el respeto del mundo. Iba a envolver mi glande grande en un pañuelito y correrme sin tocarla ni manchar nada. Estaba dispuesto a darle 10 euros de propina. Pido perdón si la he asustado.
-¿10 euros? ¿Y sin tocarme ni manchar nada?… Bueno, vale. Pero como manche el tapizado le acuso de intento de violación.
Me masturbé mirándole a la cara, desde el asiento trasero del taxi, y me corrí dentro del pañuelo de papel. Llegamos a mi destino y le pagué el dinero convenido + la carrera. Ella habló:
-¿Te queda más dinero?
-Sólo calderilla –repuse.
-¿Cuánto?
-No sé –le enseñé mis bolsillos- Son euros de color marrón. Deje que cuente… uno, uno cincuenta, tres. Tres euros es todo lo que me queda.
-Vale. Pues si quieres puedo llevarte a mi casa para que te folles a mi hija. No me malinterpretes. Mi hija no es puta. Pero le gusta mucho follar con chicos guapos. Tú lo eres y así de paso yo podría ganar un poco más de dinero, que nunca viene mal a final de mes ¿Te apetece?
-Bueno.
Fui a su casa y me follé a su hija.










Me encanta cuando te pones burro con estos relatos.
nunca sabre si estas cosas las dices en coña o son veridicas xD
aun asi me encantan!
saludos