Era su primera cita tras haber roto con el único novio que había tenido en toda su vida
-¿Por qué te dejó? –pregunté.
-Porque yo no sabía follar.
-¡¿Cómo que no sabes follar?! -grité muy enfadado- ¡Si hemos quedado para eso! ¡Me lo prometiste por el Messenger!
-Sí. No te preocupes. Déjame practicar un poco, por favor y nos vamos a mi casa, que mis padres se han ido de vacaciones. He estado descargándome videos por Internet y creo que ya he aprendido a chupar una polla de manera correcta.
La chica tomó la botella de la que había estado bebiendo, se agachó y practicó un poco.
-¿Eg afí, vegdad? –me preguntó nerviosa mientras se metía el mango de la botella todo lo adentro de la boca que podía- Estoy tratando de aprender para que mi ex me deje regresar a su lado ¿Hay que tragarse el semen siempre, verdad?
-Sí –contesté.
Luego, en casa, hizo el trabajo estupendamente:
Cuando terminamos de follar se acostó en la cama y quedó pensativa: me preguntó por qué ella estaba tan enamorado de su ex novio: por qué no podía dejar de pensar en él.
-Porque fue tu hijo en otra vida –respondí.
-¿Cómo?
-Cuando una mujer se enamora de un hombre, locamente, es porque fue su hijo en otra vida.
Dije esa chorrada y la chica quedó, largamente, pensando, a la vez que me miraba como si yo fuera un tipo profundo, especial y sensible que hubiera leído muchos libros. Luego, dudó:
-No sé si conseguiré que regrese a mi lado. Mi ex novio es un triunfador. Un luchador nato.
La chica se incorporó de la cama y me enseñó una foto de su ex novio:












Que me he meado de la risa con el cuento este. Felicidades, muy bueno eso de que era su hijo en la otra vida.