QUE OCURRENTE SOY
Si vas a viajar en metro recuerda que debes ceder tu asiento a…
1.- Mujeres que hayan secuestrado a un bebé.
3.-A los maricones para que se pongan de culo y alguien se las meta durante el trayecto.
Si vas a viajar en metro recuerda que debes ceder tu asiento a…
1.- Mujeres que hayan secuestrado a un bebé.
3.-A los maricones para que se pongan de culo y alguien se las meta durante el trayecto.
Entró la chica en mi habitación y tras hacerme, en la freidora, unos bocadillos de jamón caliente con huevos fritos y comprarme papel higiénico, la tomé por detrás para no verle la cara: era fea. La tomé por detrás para imaginar que era otra persona. Tú. Cerré la puerta de la habitación por si volvías pronto: ahora. Digo pronto porque tú me prometiste que no ibas a volver jamás. Por haberte jodido la vida y esas cosas qué les dicen siempre las chicas a cada novio que tienen.
Me follaba a la chica fea por haberme traído comida caliente a mi guarida. Llevaba sin comer 28 horas. Tras 28 horas sin alimentos le haces el amor a la persona que te ha traído algo para cenar. Es como si fueras tío y, a media noche, tu madre entrara en tu habitación y te pidiera por favor, con lágrimas en los ojos, hacerte una mamada. No podrías decirle que no. Es tu madre. Se lo debes todo. No soportas ver a tu madre llorar: es lo más triste del mundo.
-Hijo –llora tu madre- Hace 10 años que tu padre ha muerto y nadie me mira ya por la calle. Déjame hacerte una mamada en la oscuridad de la noche, sin verte la cara. Imaginaré que es la polla de tu padre. Cuando te corras, permíteme que me trague toda tu lechita. Es la leche más parecida a la de tu padre que encontraré en esta vida. Cada noche, hasta que encuentres novia, vendré a tu dormitorio en la mitad de la noche para hacerte una mamada e incluso para cabalgarte. Nunca cruzaremos palabra y yo, cuando gima, gemiré siempre el nombre de tu padre. Y, por el día, fingiremos que esto nunca ocurre.
Mientras enculaba a la fea que me había traído comida gemía como una puta que quisiera ganar a conciencia 1.000 euros que sabe no valen su polvo. Todo tío bueno debería de follar a feas de vez en cuando. Aunque sea por verles flipar por estarse follando a un tío bueno. En mi caso, yo no soy un tío bueno (ya). Pero claramente soy muy superior a ella (y ella es consciente): no sólo en el físico, sino porque ella tenía cara de zapatilla, también en el plano intelectual por que yo he leído miles de libros que me han dado la llave al mundo de la creación y ella lo único que podía crear eran bocadillos de jamón y otras funciones aburridas de las subhumanas: como trabajar de auxiliar de administrativa en una oficina o no parar hasta encontrar donde venden bolsas para la aspiradora vieja.
Mientras me la follaba, pensaba:
-Si pudiera volver a nacer elegiría ser un hombre bueno. Un hombre bueno que no se hiciera malo cuando le dañaran. Un hombre bueno que prefiriera ser dañado que hacerte daño. Un hombre bueno digno de acercarse a ti. Ahora, lo único que puedo hacer es actuar como si fuera ese hombre bueno. Pero no voy a disfrutar de nada de eso: sólo lo hago para poder estar a tu lado: follándote y observando lo guapa que eres cuando estás esperando el autobús, viajas en metro o paseas por la ciudad de mi mano.
Imaginando…
…con menos humor que Pedro Reyes
Tomo cervezas con una tía a la que se la quiero meter. Como ya no estoy bueno, trato de enternecerla para follármela. Decido montar el número de “amo tanto a mi perra”. Quizá así crea que yo pueda ser un gran padre. Tengo la maldición de que las chicas no me quieren sólo para utilizarme, sino para mantener una relación formal:
-Mi perra Anais me enternece hasta grado infinito –le digo-. Es tan buena. Lo que me gusta tanto de los animales es su inocencia. Lo buenos que son en contraste con los seres humanos.
-¿Te gustaría ser como un animal? –pregunta ella.
-Creo que sí ¿Y tú? No sé. Veo que mi perra, para ser feliz, sólo necesita comida, que le rasque la barriga, que le de un par de paseos al día y tener un zapato que morder.
-Pero eso es porque no es inteligente. Porque los animales no tienen tanta inteligencia como tú o yo –replica ella.
-Si para poder ser feliz de una puta vez he de renunciar a mi inteligencia, que así sea. Los animales se diferencian a nosotros porque no tienen inteligencia ni maldad.
-¿Entonces crees que la inteligencia origina la maldad?
-Eso es. Pero no creo que a mayor inteligencia, mayor maldad. Ni lo contrario. Lo que creo es que la inteligencia origina maldad por orden directa de la madre naturaleza. Que la naturaleza necesita que algunos seres humanos seamos malvados para que la vida pueda continuar.
-¿Te estoy entendiendo mal? ¿Crees que, por ejemplo, Hitler organizó tanta matanza porque la madre naturaleza así lo necesitaba?
-Exactamente. Pero él no lo sabía. Él sólo era un asesino. Pero fue porque la madre naturaleza necesitaba que lo fuera. Si la madre naturaleza quisiera, no habría asesinatos jamás. Es ella quien nos fabrica y utiliza. Nosotros sólo podemos decidir qué hacer con nuestro tiempo libre. Existen accidentes como el del avión del otro día. Pero es la madre naturaleza quien fabrica monstruos u origina terremotos.
-Pues con sólo un terremoto podría matar a más personas que las que Hitler podría matar en siete vidas.
-Pero fabricando a un asesino, puede llegar a matar a personas en concreto sin necesidad de matar las que le rodean. Por ejemplo, quizá la madre naturaleza quiera matarme a mí por desvelar este, su secreto. Pero no le interesa provocar un terremoto en esta terraza donde tomamos esta cerveza pues necesita tu vagina para que te insemine alguien. Así que ha estado creando durante todo este tiempo a un psicópata para que, cuando yo salga de este bar, me lo cruce y me mate. Todo esto como segunda opción, pues si ella hubiera sabido que yo iba a tener este pensamiento a los 34 años, la madre naturaleza me hubiera ido originando un cáncer para que a los 33 hubiera estado muerto.
Seguimos filosofeando y tomando cervezas. A medida que sigo hablando chorradas y emborrachándome, la chica me mira cada vez más raro. En un momento dado, cuando comienzo a hablarle sobre Dios y mi teoría de que es un pervertido sexual, le meto la lengua en la boca. Ella me aparta, dice que ha de ir al baño. Le pido perdón por haberme abalanzado sobre ella. Se levanta de su butaca y va al baño. Cuento hasta 60: lo que imagino tarda en bajarse las bragas, mear cerveza y limpiarse. Voy al baño de mujeres. Entro. Me la encuentro mirándose al espejo. Sola. La vuelvo a atacar. No se defiende. Se deja. Le levanto la falda y se la meto como un bestia: como el animal que sueño ser: un perro, mitad cerdo, mitad caballo, mitad cerdo. Noto como la chica se corre tres veces: es multiorgásmica: su coño parece que se está electrocutando: me corro yo también dentro de él: como de una manguera saco chorros de semen: dentro de su coño le formo un estanque lleno de espermatozoides carnívoros.
-Es la primera vez que me folla un loco –me dice con mirada de gata, tras recuperarse- …espero que no sea la última…
….
Salimos del bar. No hay ningún psicópata esperándome para matarme. Así que imagino que la madre naturaleza desea que haga público su secreto. Imagino que es porque está cansada de matar, de originar tantos crímenes. La madre naturaleza desea que la detengan. O que la comprendan.
….


Tanto servicio de inteligencia, tanta CIA y FBI y no se cómo no se han dado cuenta ¿Qué por qué el ejercito no ha dado aun con Osama Bin Laden? Pues porque lo tienen delante de su narices ¿Es que no se han dado cuenta que el candidato a la presidencia de los EE.UU, Obama, es en realidad, Bin Laden? ¿Es que no se han dado cuenta que simplemente se ha afeitado? Increíble que sólo yo, que estoy sin trabajo, me haya dado cuenta de este complot y los mandamases del FBI, con la pasta que tienen que cobrar, no. Señores: abran los ojos. Encarcelen a ese negro antes de que Al Qaeda gobierne el mundo.
En la puerta de la tienda del Pollo Campero había una rumana vendiendo mecheros que me pidió una limosna. Yo le dije que estaba sin trabajo y sin paro. Y que hoy me iba a gastar 9 euros en el Pollo Campero como lujo excepcional porque llevaba toda la semana comiendo sándwiches.
La rumana me miró con tristeza y me dijo:
-Llevo toda la tarde aquí y nadie me ha dado ni un euro.
Era jovencita, tenía unos ojos verdes preciosos. Me entraron ganas de invitarla a mi casa, compartir mi Pollo Campero con ella, que nos pasáramos toda la tarde y noche follando que es gratis y es el mayor de los placeres. Que los dos jugáramos a mentirnos, a creernos los reyes de Madrid durante una sola noche. Que, juntos, trabajando duro, renaciéramos del pozo de basura en el que nos encontramos.
Sin embargo, luego pensé que mientras yo durmiera, ella llamaría a su familia rumana y me asesinaría. Que mi perra Anais se convertiría en una perra vagabunda y moriría atropellada en cualquier calle apestosa de Madrid, por el coche de un tipo que no valdría ni la mitad de lo que vale mi perra como ser humano. Así que tuve claro que contestarle:
-Pues ponte a chupar pollas por 10 euros, rumana de mierda, que seguro empiezas a ganar dinero, guarra.
De todas las chicas del planeta, mi preferida, con la única que me casaría, sería con Tamara Falcó. Me mola que sus padres tengan dinero, pero sobre todo me mola la cara que pondría Isabel Preysler cuando se enterará de quien es el esposo de su hija.
Siempre que me la follara, lo haría delante de una cámara e inundaría la web de videos porno suyos. Yo sé que a ella la enamoraría sin problemas. Durante toda su vida sólo ha sido follada por pijitos, hijos de papá, nunca ha estado en la cama con un salvaje como yo que no se cansaría de darle pinga y de comerle el coño durante horas. Sin dudarlo, la convertiría en mi perra. Estoy seguro que terminaría pervirtiéndola y haciendo orgías lesbicas con sus amigas, orgías en las que yo sería la única polla.
La pondría a 4 patas y no la soltaría hasta que se corriera 20 veces al día. Esta pijita me pone mucho, me encanta su forma de pensar y de hablar. Sólo ella podría excitarme durante toda una vida.
Tamara: si lees esto y una noche te apetece probar sin que se entere nadie, no dudes en escribirme. Mi email es ezcritor (arroba) gmail.com.
Cada día, como creo que ya os he contado en más de una ocasión, me masturbo frente el ordenador con videos pornográficos. No sé si es algo normal masturbarse todos los días a los 34 años, sin embargo, yo lo hago.
La mesa de trabajo, con el ordenador, la tengo muy cerca de la ventana. Me masturbo con la ventana abierta siempre, para que me dé fresquito mientras hago el ejercicio físico de la masturbación. Nunca he visto a nadie observándome. Desde mi posición veo esto:
Hoy me ha tocado en el timbre del portal una chica:
-Deseo hablar con usted –me ha dicho.
-¿Quién eres?
-¿Llevas el pelo largo? ¿Vas desnudo por casa siempre?
-Sí.
-Entonces eres tú. Déjame subir. Tengo algo que decirte.
Le dí al timbre y subió. Me puse unos pantalones pero no me puse la camisa porque, como estoy a dieta de sandia, se me está poniendo un buen torso y quería presumir. Cuando abrí la puerta la vi. No estaba buenísima, pero parecía simpática.
-Hola –me saludó.
-Hola –imité.
-Te veo todos los días por la ventana de tu casa, solo, escribiendo frente al ordenador, masturbándote y comiendo sandía.
-Sí, esa es mi vida. Es que no tengo trabajo ni amigos.
-Pues nada. Que hoy me levanté salida y me iba a masturbar pero pensé ¿Por qué no mejor me tiro al pajero de mi vecino?
-¿En serio? –le pregunté- ¿Quieres follar conmigo?
-Sí.
Me puse a llorar de la emoción ¡Una chica quería follar conmigo! Por ello no pude empalmar y la chica se fue a hacerse una paja a su casa. Me dijo que volvería otro día pero yo sé que no es verdad.
Salí a comprar sandía y pasé frente al cyber de mi barrio. En la mesa había una chica. sudamericana, muy guapa, tetas pequeñas pero sexys, labios carnosos, no más de 21 años, alta, aunque crecería más. Vestía unos pantalones cortos y una camisa de tiros. Se le notaban las tiras del sujetador. Me entraron ganas de quitarle el sujetador con los dientes, echarle mil polvos a lo bestia, que se sentara sobre mí y me cabalgara, poderme correr mirándola a la cara y diciéndole que la amaba: desee que nos enamoráramos, que nos casáramos y que fuéramos felices para siempre.
Pero no le dije nada y seguí mi camino a la frutería.
Recordé esa noticia o leyenda urbana sobre que hay una banda de Latin Kings que va por los cybers de las ciudades, buscan alguno que lo regente una chica guapa, entran, lo cierran, y abusan sexualmente de la chica durante horas.
Mi parte oscura de la cabeza pensó, por unos momentos, que violar a una chica como aquella debería de ser algo entendible si no por un tribunal, sí por el cielo. Desee por unos segundos ser parte de esa banda de Latin Kings: poder disfrutar de esa chica aunque fuera por unos segundos, decirle al oído, mientras la violaba, que estaba perdidamente enamorado de ella y que la violaba y que me había hecho de una banda de Latin Kings porque era el único modo de poder estar a su lado, aunque fuera, por unos minutos.
El juicio contra Luigi D.X., acusado de matar a golpes a un bebé, hijo de su pareja, porque “le hizo perder” una partida de “Mortal Kombat” de Play Station, ha comenzado hoy en la Audiencia de Tarragona con incidentes, ya que el asesino se ha negado a contestar nada a no ser que le dejasen de una vez jugar al “Mortal Kombat “ pues “desde que maté al pobre niño a golpes, nadie me ha dejado jugar y tengo mucho mono. Me importa una mierda que me condenen, por mi firmo la perpetua pero con la condición de que me encarcelen con una Play Station que tenga el “Mortal Kombat”. Está de puta madre ese juego ¿Aquí nadie lo juega o qué?”.
“Play Station España” ha desmentido de manera rotunda que se le hubiera entregado dinero a Luigi D.X para que así asesinase al bebé y se provocara una campaña publicitaria de marketing viral con el propósito de elevar las ventas del “Mortal Kombat”.
(la noticia real, pinchando aqui)
Camino por Madrid: son las 13.30. Una niña de no más de 7 años camina sola por la calle. Llora, arrastra una maleta, parece que se ha perdido, llora mucho: inmediatamente, pienso en ayudarla. No lo hago: me da miedo ¿Y si sus padres están cerca? ¿Y si creen que me la quiero follar? ¿Que soy un pedófilo?:
-No, no soy un pedófilo –les diría a los padres.
-¿Por qué se ha acercado a mi hija? ¿Qué le decía, cabrón? –Insistirían- ¿Por qué estaba llorando?
-La vi llorando. Por eso me acerqué a ella –les explicaría-. No fui yo quien la hizo llorar.
-¡Policía! ¡Policía! –gritarían.
Y la policía vendría, me investigaría, descubrirían que escribo historias pornográficas por Internet, creerían que todo lo que escribo es cierto: creerían que, además de pedófilo, soy un violador: que trataba de hacerle algo malo a esa niña.
Paso de la niña, sigo mi camino. Pero la niña llora mucho, la calle está vacía, hace sol, la niña me ve. Busca ayuda, camina hacia mí. Me tiende la mano: hecho a correr, la niña también. Yo corro más rápido, llego a una esquina, me escondo detrás de un árbol. Veo a la pobre niña pasar: tiene la cara roja de llorar, parece que va a explotar de desesperación. Realmente está perdida, llora como si fuera la persona más desgraciada del mundo.
Cuando desaparece de mi vista, salgo detrás del árbol y me meto en una tienda.
Me compro un donut, la olvido. A saber lo qué le ha pasado. Quizá la secuestre un pedófilo, quizá sus padres la encuentren antes, quizá vuelva a verla en un cartel, en una foto donde ponga “DESAPARECIDA”.