Rafa Nadal, una vergüenza para los españoles.
Unicamente no me gusta que gane Nadal por esa manía que tiene de morder todo trofeo que consigue. Al día siguiente tengo que tragarme una y otra vez, en la portada de los principales periódicos del país, esa foto horrible, ilógica, infantil que degrada el trofeo que consigue: donde un tío hecho y derecho aparece mordiendo incomprensiblemente, un trofeo. Investigo en internet una razón psicológica de porqué hace esto y la explicación más cercana que encuentro es que “el chupeteo tranquiliza a los bebés y les ayuda a descargar la tensión”. Luego está que es demasiado moreno de piel: parece un panchito: ni qué decir de la vergüenza que siento cuando comienza a comerse un plátano a mitad del partido: ofrece una imagen deplorable del ciudadano español, más próximo a un mono musculoso que a un europeo. Más aun si le comparamos con las imágenes en el mismo partido que nos llegan de Federer: alto, con un buen corte de pelo y sin aspecto de estar sudando: un caballero. Rafa Nadal debería de cortarse el pelo como un hombre y no tomar tanto sol. Y si es posible teñirse de rubio: ser lo más ario posible. Lo único que me gusta de Rafa Nadal es que su nombre me recuerda siempre que algún día ganaré el premio Nadal de literatura.










