Antes de casarte y ser honorable ¿No fuiste un putón?
Ahora entiendo a las editoriales que me pedían suavizara mi literatura. Deseaban que mis libros pudieran llegar a un público amplio. Mis libros, tal como son, no pueden anunciarse, por ejemplo, en “El País”, el lector se horrorizaría ante tanta libertad y foto de gente follando, el defensor del lector se pondría hecho una furia. Ningún periodista en su sano juicio se arriesgaría a hablar de mis libros: obscenos, pornógrafos, pederastas…sinceros.
Me escriben emails lectores “de toda la vida”:
“Rafa no puedo comprarte tus libros porque tenerlos en casa me supondría un problema. Me avergonzarían ante mis padres o mi esposa. Tengo hijos…” me dicen eso y no les entiendo ¿Este lector no nació de una buena follada? ¿Y sus hijos los trajo la cigüeña? Antes de casarse y ser honorable… ¿No se hizo pajas y se fue de putas o engañó a alguna con palabras de amor para poder correrse en la cara? ¿Y su esposa no recibió una buena corrida en su cara con todo el placer y amor del mundo o se tiró a algún hombre casado o que no debía? ¿Por qué tanta hipocresía?

Esos lectores viven en una dimensión muy lejana a la mía: el único nexo de unión que tengo con esos lectores es este blog. En sus vidas actúan como subhumanos, escondiendo los libros que les gustan o incluso no atreviéndose a comprarlos. Justo como nuestra sociedad, como nuestros medios de comunicación que no dudan en poner en portada la foto de un niño muerto pero que ¡Dios mío! Jamás pondrían la foto de dos personas haciendo el amor: porque para ellos hacer el amor es como cagar: algo obsceno y de cochinos… hipócritas… no quiero tener lectores así.
Ahora ando escribiendo “Un bebé” mi primera novela no pornográfica al 100%.
Comencé a escribirla pensando en los días que paso vendiendo mis libros por la calle para ganarme el pan. Para esas personas que se acercan a mi “top manta” y ponen la nariz como si estuvieran oliendo a mierda cuando leen los títulos de mis libros: “20 Polvos”, “Diarios secretos de SEXO y libertad”. Esas personas se acercan interesadas o curiosas, luego huyen al ver en mis libros que se han topado con Satanás. Que ese chico que parece que escribe poesía vende pornografía riéndose.
En cuanto saque “Un bebé” ese será el único libro que venda por la calle. Y seguro que venderé muchos más. Porque haré un cartel que pondrá “COMPA MI LIBRO DE TERROR”. Y el “terror” es algo bueno, algo que la sociedad acepta. El “terror” es algo divertido.
“Un bebé” comienza muy suave: pero es una trampa. Todas esas personas que caigan, que empiecen a leerlo con la guardia baja, de pronto, se van a encontrar con una buena bofetada que en nada se convertirá en un machaque mental. Porque en “Un bebé” voy a seguir siendo fiel a mi literatura. Porque voy a seguir haciendo sentir mal a los hipócritas que van por la calle haciéndose pasar por gente honorable cuando, luego en sus casa, son la mayor mierda posible capaz de los mayores crímenes. Porque con 1000 libros que venda por título me es suficiente. No quiero más dinero del necesario. El exceso de dinero no da la felicidad, sólo problemas. No creo que un tipo que gane un millón de euros al mes sea más feliz que otro que gane 1500 euros al mes y tenga una buena compañera a su lado. En igualdad de condiciones, entre uno y el otro, sólo habrá una diferencia de cómo y donde se entretienen en el tiempo libre. Pero la felicidad será la misma.
Nota.- Compra mis libros en la nueva web de mi editorial. Pincha aquí. Mis libros te encantarán si no eres un subhumano reprimido y “honorable”.









Deberia haber dos versiones de tus libros, la original y la light con fotografias ligth y otra portada. O la version pdf que de por si es mas discreta pero con fotos a color.
Jose:
Cuando saque en inglés “20 Polvos” (dentro de poco) me curraré y subiré la versión censurada a Amazon y a Itunes Books, pero sólo porque es el único modo que tengo de dar los primeros pasos en ese idioma. Pero en español, JAMÁS, aparecerá un libro mío censurado o sin fotos. JAMÁS.
Me da igual que me vaya mal.
Un saludo.
Don, bajé el pdf de las primeras páginas de tu libro. Intenté leerlo así, porque después de ver el esfuerzo y la felicidad con la que llevás a cabo tu idea, me pareció única la experiencia de hacer una lectura tan fresca como su autor (quiero decir que no siempre se tiene la posibilidad de leer o ver un primer o segundo texto junto a su autor). Sin embargo, no puedo más que felicitarte por la experiencia que llevás, primero porque no me gustó mucho esa primera parte (aunque me reí y hasta llegué a sorprenderme) y segundo porque me gustaría leerlo entero antes de emitir algún juicio (y si es que lo vale).
Me alegra ver que recibas tanto apoyo de tus lectores y que no hayas bajado los brazos.
Un sincero -ya que el lugar lo permite-, guascazo.
Sólo puedo decir… amén
Y soy atea.