LA ROPA Y EL IMBÉCIL
Tengo unas cuantas camisetas: todas son viejas, tienen agujeros o son de propaganda.
Tengo un pantalón vaquero que me costó 80 euros. Es un Levis y la prenda de vestir más cara que he tenido jamás. También tengo otro pantalón, pero está demasiado hecho mierda, por lo que casi siempre llevo el de los 80 euros, hasta que huele mucho y lo lavo. El día que pasa de remojo en la bañera y secándose, me pongo el pantalón viejo. Con el pantalón viejo si que parezco lo que soy: un desgraciado.
No suelo usar calzoncillos: no tengo tiempo para lavarlos. Los tengo todos juntos en una bolsa olvidada en una esquina. Cuando tengo tiempo, prefiero gastarlo haciendo otra cosa que lavando calzoncillos: prefiero hacerme pajas en honor a esa desconocida con la que me crucé por la calle o viendo un DVD, o escribiendo o durmiendo. Además, a mi perra le gusta jugar con la bolsa llena de calzoncillos.
Mis calcetines desaparecen. Recuerdo haber comprado más de 30 unidades en lo que va de año: pero nunca tengo dos iguales: desaparecen ¿Se despedazan entre ellos en guerra secreta?: comienzan a salirles agujeros y un buen día ya no están. Los calcetines son como las cucarachas cuando mueren: si las dejas unos cuantos días en el suelo, desaparecen. La única manera de conservar los calcetines es encerrándolos en un cajón. Pero es más fácil dejarlos en el suelo tras quitártelos. Ese tiempo que gastaría metiendo los calcetines en un cajón, prefiero perderlo haciéndome otra paja: esta con la que vende pizzas en la tienda de debajo de mi casa. La ropa interior es prescindible porque no se ve. La gente no sabe que no la llevas puesta. No puede sospecharlo.
Toda mi fortuna (25 euros) la llevo en el bolsillo de mi Levis de 80 euros. A menudo y nervioso, saco los billetes del bolsillo y quedo mirándolos: ¿Qué será de mí cuando se acaben? ¿Qué comeré? No me va a dar vergüenza salir a la calle y pedir limosna para bocadillos. Estoy seguro que si me paso el día pidiendo limosna en la calle ganaré más dinero que cuando trabajaba en “20 minutos”.
Hace meses que no follo. Cuando camino por la calle tengo que controlarme las babas: a veces me maldigo por pensar en que me gustaría que la violación no fuera delito. Muy mal, Rafa, muy mal. También me he dado cuenta que no tengo amigas ¿Tanto les cuesta pasarse por mi casa y dejarme darles unas cuantas embestidas? ¡Cuánto bien me harían! ¿No podrían abstraerse unos minutos mientras yo les doy embestidas por el culo? Egoístas e insolidarias.
…ayer bajé a la tienda, serían las 23 h. Un tipo con barba me reconoció, tendría unos 35 años, me dijo:
-Joder, eres el eZcritor, te admiro muchísimo tío.
-Si me conocieras un poquito –le dije- no me admirarías ni un poquito.









































