VENTAJAS DE SER UN PERRO
Hoy he recibido este comentario en mi blog que me ha hecho gracia:
“a ti te gusta vivir así ezcritor. yo en cambio me suicidaría de estar tan cerca de los 40 con menos cosas que alguien de 18”
Lo que dice es verdad: tengo 34 años y tengo menos cosas que alguien de 18. Tampoco me avergüenza que la gente sepa que no tengo nada. Cuando los de “20 minutos” me dieron los 3.000 euros del premio al mejor blog en castellano los doné a una asociación que cuida de niñas violadas, sin importarme que en ese momento no tuviera más que 200 euros en mi cuenta bancaria (y la que me montó mi novia de ese momento por realizar esa donación). Las tres últimas veces que me he mudado de una ciudad a otra (en los dos últimos años he vivido en tres ciudades: Puerto del Rosario –Fuerteventura-, Valencia y Madrid) todas mis pertenencias han cabido en una sola maleta. Mis objetos más caros son dos portátiles y una cámara de fotos digital pequeña. Y los pocos ahorros que tenía los perdí haciendo “Amor sobrenatural”.
Sin embargo, desde que leí “Trópico de Capricornio” no “tener” cosas nunca me ha importado en absoluto. Siempre he valorado más tener sexo que tener cosas. Y en eso sí que he sido multimillonario. Lo malo es que el sexo es algo abstracto que no se puede retener. A no ser que grabes ese momento con una cámara de video. Pero siempre me ha dado cosa preguntarles a las chicas con las que voy a tener sexo esporádico si me dejan grabarlas mientras las enculo. No creo que se lo fueran a tomar bien ni creyeran que quiero grabarlo porque esos momentos sobrenaturales con ellas, es lo único fantástico que he tenido en esta vida. Las chicas, normalmente, si las quiero grabar en esa situación piensan que es para colgar el video en Internet o enseñárselo a mis amigos.
Los libros que leo, los regalo. Me pone nervioso tener más que dos pantalones y un puñado de camisas. Cuando tengo dinero invito a cenar o almorzar a alguien. Sé que debería de pensar en el Rafa de 70 años que no podrá trabajar, pero… ¿Quién dice que yo vaya a durar hasta esa edad? ¿Qué garantías tengo en desperdiciar el día de hoy por una hipotética vejez? ¿Y si los 34 años es la mejor época de mi vida? ¿Por qué no disfrutarla a tope? Ha habido épocas en mi vida que he ganado 4000 euros al mes. Y os juro que no he sido más feliz que cuando he cobrado 800 euros al mes o absolutamente nada.
Fuckowski me está haciendo, poco a poco y por la cara, esta página-blog (muchas gracias, amigo). Hoy ha decidido subir una parte de mi segundo libro sin publicar: “Diarios secretos de sexo y libertad” a formato blog (aunque os recuerdo que podéis leerlos pinchando aquí). He releído el final del diario 2. Me ha hecho gracia que eso que viví hace más de 4 años sea tan parecido a cómo me siento hoy:
No tengo amigos.
No tengo novia.
No tengo familia.
Y soy muy feliz.
He renacido.
Sin arrugas en la frente.
Quizá en mi vida pasada he cometido horripilantes crímenes contra mi persona.
Pero todo eso se ha terminado.
A partir de ahora voy a estar vivo.
Sin complejos.
Sin mentiras.
Sin vergüenza.
Un animal salvaje en busca de sus propios alimentos.
No importa los años que tenga.
A partir de ahora voy a poder mirarme a los ojos cada mañana.
La peor época de mi vida ha pasado.
Sí.
Sin duda.




























