¡POBRE ANAIS NIIN!

Anais soltaba mucho pelo, asunto que a mí no me importa en absoluto, pero a mi esposa sí ya que tiene un curro elegante a donde ir cada día y no puede ir con la ropa llena de pelos. Yo estoy loco y a mi me gusta que mi ropa tenga pelos de Anais. Llevo los pelos de Anais por las camisas y pantalones con orgullo. En resumidas cuentas, no tuve otra que llevar a Anais a que le cortaran el pelo…y como lo había ido retrasando todo lo que podía (ya que Anais llora en la peluquería y si ella sufre yo sufro porque soy una madre demente) no le cortaron el pelo hasta hace unos días.
No sé qué le pasa en invierno. Anais se pone super cariñosa en invierno. En verano pasa de nosotros casi todo el día, le gusta estar sola, pero en invierno se pega a nuestros cuerpos en busca de calor y caricias de forma obsesiva, se pone hasta un poco pesada si os digo la verdad. Visto esto y con el frío que está empezando a hacer, a mi esposa se le ocurrió tomar uno de sus abrigos y reconvertirlo en abrigo para Anais. Así quedó el asunto:

Anais está cómoda con él, no ha tratado de quitárselo ni una vez. Y yo estoy muy contento por el detalle que ha tenido mi esposa con mi hija Anais. No hay que tener pena por Anais: no le falta de nada en la vida salvo que se la follen (es virgen)…Por el que hay que tener pesa es por Mister Pirulo. Mi amiga la cantante y diseñadora Py Bada (de la que os hablé en este post) anda buscándole un hogar y un amit@. Lo ha acogido temporalmente en su casa para que no lo mataran en la perrera ¿Lo quieres? ¿Quieres tener un gran amigo? Te lo recomiendo. Tener un perro es de las mejores cosas que me han pasado en la vida. Atrévete que no te arrepentirás. Visita el blog de Mister Pirulo pinchando aquí.










anais es una preciosidad. admiro a la gente como tu que trata como a un igual un animal
Esta preciosa con su abrigo y se ve que esta comoda. Hay gente que por vergüenza no le pone la ropa a los perros porque les resulta ridiculo, pero si el animalito esta pasando frio pues lo que es ridiculo es la vergüenza.